
El descubrir la depresión, darle la bienvenida y aceptar lo que era y como te cambia la vida fue otra sacudida para preguntarme que estaba haciendo hoy, para tomar el rumbo de mi vida y darme cuenta que la única opción que tenía era ser fuerte, porque , aunque tenía ganas de desaparecer y mis deseos de no despertar eran grandes, dentro de mi había algo que no me dejó caer y aunque fue a rastras seguí avanzando.
Como dice Glennon Doyle , la depresión es un ladrón de cuerpo y de energía, me sacaban de mi mismo, de quien era, parecía que estaba presente, pero en realidad estaba más ausente y en automático que nunca - Los demás todavía me veían, pero no podrías sentirme, ni siquiera yo-
Lo podría describir como cuando dices "me siento rara" pero no puedes darle un nombre o explicar con palabras, era llegar a un punto de querer desaparecer, suplicar y gritar para que ese momento pasara, entre llantos y cansancio empezaba a haber flashazos de que el tratamiento estaba haciendo efecto y una luz se podia ver despues de la tormenta.
Estos momentos lo sufrieron de diferente manera, en diferentes etapas de mi vida, pero siempre confiando en que pasará pues a veces esa es la única opción y esperanza que tienes.